Me gustan muchas cosas: El cine, la música, el deporte, ser padre, la poesía, la literatura, la pintura, el dibujo, los comics y un largo etc. Sospecho que de haberme dedicado a unas pocas permitiría un mayor conocimiento y profundidad sobre ese tema. El punto es que en muchas de esas cosas que menciono me he involucrado.
He sido deportista, jugando fútbol, futbolito, baseball, carreras de fondo, judo, aikido, ping pong. Como todos los muchachos. Bueno, había aquellos que sólo hacían un deporte, incluso eran "malos" en los otros, los que no practicaban. Conocí a varios, uno que recuerdo, era pelotero; me enseño muchas cosas del baseball, pero no podía jugar otra cosa ni lo quería. La garza, le decíamos a otro, que sólo corría conmigo los 1500 metros y también me enseño cosas. Me presentó a grandes del deporte de esa epoca, con las que corríamos en los entrenamientos largos.
En el futbolito, entrenaba con muchachos que posteriormente llegaron a ser campeones mundiales de fútbol sala. Ellos sólo jugaban fútbol o fútbolito, nada más.
Por esa epoca amaba los comics y me dió por dibujar. Dibujaba desde niño y parece que lo hacía bien. Mis trabajos eran seleccionados y me buscaban para que ayudará en los distintos trabajo del cole. Y me dió por comprarme libros sobre técnicas de dibujo. Luego, naturalmente quise pintar, pero en esto no era tan bueno, no era natural. Así que también leía sobre los pintores y sobre aquellos que eran fabulosos dibujantes como Miguel Angel o Da Vinci. Me gustaba mirar sus trabajos y tratar de decifrar sus técnicas. Descubrí a Arturo Michelena, especialmente porque era un dibujante prodigioso. Me encantanba ver el trabajo inacabado, donde se veía el proceso y podía descubrir como lo hacían. Me gastaba los libros de dibujo, secretamente, pues no me gustaba que vieran mis trabajos, hasta que estuvieran acabados y, que por supuesto, aprobaran un estricto críterio de calidad.
En la universidad, hice judo, un deporte fabuloso. En el club de la UCV. Allí conocí a Natasha Hernández, que era campeona nacional y creo que panamericana. Era una gran motivación, porque era todo un ejemplo de trabajo y disciplina. En esa epoca me dió por la literatura y en particular la poesía. Hice un taller en la UCV con Marhia Vásquez (si mal no recuerdo) y un grupo de muchachos y no tanto. Leímos a todos los poetas latinoamericanos modernos y escribimos y leimos nuestros textos. Bueno y no sólo poesía, también los grandes autores del boom latinoamericanos, como Garcia Márquez.
También leía de política y filosofía y bueno, algo de computación. Claro que de la literatura al cine hay apenas un paso y entonces también estudié sobre guiones de cine e hice un taller sobre el tema, con Thaelman Urgelles, autor de La Boda y Generación Halley. En este taller era el único que no venía de una carrera afin como letras. Y claro hice me guión del taller.
En la escuela de computación, comentabamos sobre un autor norteamericano, que tenía muchos libros. Se decía jocosamente que tenía un mar de conocimientos de un centímetro de profundidad. Así me sentía yo. Me reprochaba el hecho de haber hecho tantas cosas y no haberme concentrado en una. Quien sabe, tal vez sería el mejor del mundo en el tema.
Hay más cosas, hay más temas, pero creo que está claro el punto y en otro post, seguramente escribiré sobre otra áreas que han estado en mi inquietud. La cosa es que uno toma una elección, escoge enfocarse o explorar y yo opté por explorar. Pero hay constantes, la exploración no es totalmente loca y al azar, algo la dirige, hay un mapa, no siempre visible, que en mi caso tiene que ver con el acto creativo, con la experiencia directa, con una cierta belleza que encuentro en algunos actos humanos y sobre los cuales no me basta contemplar.
Después contaré lo que encontré, lo que sentí en cada experiencia.
domingo, 24 de agosto de 2008
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