domingo, 27 de julio de 2008

Domingo 27 de Julio

Me levanté con la noticia que a Chavez no le gusta el color vino tinto de la selecciones deportivas de Venezuela.

La prensa se hace eco de todo lo que dice. Para estar a favor o en contra. Es un personaje importante y está claro que su influencia es fundamental, pero ¿No deberíamos ocuparnos de cosas esenciales? Permanentemente estamos hablando sobre las cosas que dice Chávez. Especialmente porque la prensa se ocupa de servir de comparsa. No tenemos los debates sobre los problemas y las soluciones que requerimos.

Hace tiempo, cuando comenzó el gobierno de Chávez, le decía a mi padre que su estrategia ante medios era inadecuada. Claro, que yo pensaba en la necesaria convergencia del País para entender los graves problemas que nos aquebaja en aquel momento y su estrategia anti medios parecía un error. Pero, no se trataba de soluciones sino del poder y en ese sentido, parece que tenía razón. Los medios cayeron en la trampa. La polaridad se comienza a crear semana a semana, con una agenda diseñada el domingo en el Aló, Presidente y repetido hasta el cansancio, de distintas formas y maneras por los medios, finalmente divergemos. Una parte del país creerá que la vinotinto es el alma de la selección y otra parte repetirá lo que diga Chávez.

¿Y el país? ¿Cómo abandonamos la divergencia y acogemos la convergencia? No sólo de la oposición con ella misma, aunque eso ya es un gran logro, sino de todos. Cómo nos acercamos al contrario, al otro y le mostramos otra opción sin que se produzca la negación automática. ¿Cómo encontramos un espacio válido en lo que plantea el otro, y buscamos antenderlo antes de imponer nuestra propia visión.

Acaso no hay un país más allá de Chávez. Yo creo que si.

No hay comentarios: